Organización

La organización; que por lo demás es solo la práctica de la cooperación y de la solidaridad, es condición natural y necesaria de la vida social: constituye un hecho que se impone a todos, tanto en la sociedad humana en general como en cualquier grupo de personas que tengan un fin común que alcanzar.

Como el hombre no puede ni quiere vivir aislado, mas aun, no puede satisfacer sus necesidades sino en la convivencia y en la cooperación con sus semejantes, ocurre fatalmente que quienes no poseen los medios o la conciencia para organizarse libremente con los que tiene comunidad de intereses y de sentimientos, sufren la organización constituida por otros individuos, generalmente constituidos en clase o grupo dirigente con el fin de explotar para su propio beneficio la actividad de los demás. Y la opresión milenaria de la mayoría por parte de un pequeño numero de privilegiados ha sido siempre consecuencia de la desorganización y el desentendimiento entre los gobernados, para satisfacer sus necesidades y defenderse contra quienes quisieran explotarlos y oprimirlos.

Para remediar este estado de cosas surgió el anarquismo…

El criterio de organización, según nosotros, debe fundarse sobre la plena autonomía, sobre la plena independencia, y por lo tanto la plena responsabilidad de los individuos y de los grupos; el libre acuerdo entre los que creen útil unirse para cooperar con un fin común. De ahí los grupos, la coordinación entre los grupos, -las federaciones-, los encuentros… Pero todo esto debe hacerse libremente, de modo de dar mayor alcance a los esfuerzos que, aislados, serian imposibles o de poca eficacia.

Así, si se realiza alguna división de tareas, o se envía algún grupo de delegados…estarán exentos de ejercer autoridad porque no hacen leyes, no imponen a los demás sus propias deliberaciones, y no son la consecuencia de la costumbre o de una lógica delegacionista (de la que estamos en contra), sino de la necesidad practica determinada por los acontecimientos.

Sirven para mantener y aumentar las relaciones entre los compañeros, para sintetizar y fomentar el análisis sobre el proyecto y los medios de realización, para difundir la situación de las diversas regiones y las acciones que urgen en cada una de ellas… sus decisiones no son reglas obligatorias, sino sugerencias, consejos, propuestas que deben ser debatidas por todos y no se ponen en práctica sino por quienes las aceptan y mientras las aceptan. Los compañeros elegidos como delegados no tienen ninguna atribución directiva, no toman iniciativas sino por cuenta de quienes solicitan y aprueban éstas iniciativas, y no tienen ninguna autoridad para imponer sus propios puntos de vista, que pueden tener, sostener y difundir pero nunca presentar en nombre de otros.

Por cierto, la duración, la permanencia de una organización es en relación a la función que esta debe cumplir, además de la afinidad de sus miembros y de la adaptabilidad de su constitución a los continuos cambios de las circunstancias: cuando ya no es capaz de cumplir una función útil es mejor disolverla.

La organización, lejos de crear autoridad, tiene que ser el medio contra ella y para que cada uno de nosotros se habitué a tomar parte activa y consciente de la realización colectiva y deje de ser instrumento pasivo en manos de los jefes…

Un movimiento autoritario, que trata de apoderarse del Poder para imponer sus propias ideas, tiene interes en que los oprimidos sigan siendo una masa amorfa, incapaz de obrar por si mismos y, por tanto, siempre fácil de dominar. Y por ello lógicamente ese partido no debe desear mas que la pequeña cantidad de organizaciones que necesita para llegar al Poder y solo la de este tipo: organización electoral, si desea llegar por medios legales; organización militar, si confía, en cambio, en una acción violenta.

Pero nosotros los anarquistas no podemos emancipar a los oprimidos; queremos que los oprimidos se emancipen. No creemos en el bien que viene de lo alto y se impone por la fuerza; queremos que el nuevo modo de vida social surja de las vísceras de la humanidad liberada. A nosotros nos interesa, por lo tanto, que todos los intereses y todas las opiniones encuentren en una organización conciente la posibilidad de hacerse valer y de influir en la vida sin dominación.

Nosotros nos hemos fijado la tarea de luchar contra la actual organización social y de abatir los obstaculos que se opongan al advenimiento de una nueva sociedad en la cual estén asegurados la libertad y el bienestar de todos. Para conseguir este fin nos unimos en un movimiento y tratamos de ser cada vez mas numerosos y lo mas fuertes que sea posible. Pero si los únicos organizados fuéramos nosotros, si los oprimidos permanecieran aislados e indiferentes entre si y solo vinculados por la cadena común, si nosotros mismos, aparte de estar organizados en movimiento en tanto somos anarquistas, no lo estuviésemos con los oprimidos en tanto somos oprimidos, no podríamos lograr nada, o, en el mas favorable de los casos, solo podríamos dirigir…y entonces ya no seria el triunfo del anarquismo. Entonces, por mas que nos llamáramos anarquistas, seriamos simples gobernantes, y resultaríamos impotentes para el bienestar, como lo son todos los gobiernos.

Texto realizado en base a artículos de Enrique Malatesta, escritos en 1927.

 

 

     Consideramos de suma importancia la afirmación de la organización que se da de hecho en la convivencia, en la vida; tenemos que hacer de la vida una instancia de lucha y reafirmar en ella la responsabilidad, el respeto a los compañeros y a los compromisos asumidos. Creemos, sin embargo, que el hecho de organizarse no debe ser idealizado, la organización revolucionaria es una instancia mas de la lucha. Así como no encontramos en la organización “informal” la formula única y perfecta, sabemos que las organizaciones formales tienden a mantenerse en el tiempo, a perpetuarse mas allá de la función para la que fueron creadas, a estratificarse y burocratizarse…y así se termina confundiendo la finalidad; la organización por encima de todo aplazando y desvirtuando la Revolución social.

     Toda construcción social libre se construye por la libre asociación de individuos concientes, responsables y autodeterminados. Es una mentira, entonces, esa supuesta incompatibilidad entre la organización y las individualidades; nosotros, además, reafirmamos que estamos contra toda organización que este por encima de cada uno de nosotros y reproduzca la autoridad, la disciplina, el centralismo y el delegacionismo. !!Multipliquemos las iniciativas!! !!Organicémonos contra la autoridad y sus relaciones de poder en todos los ámbitos de la vida!!

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Acerca de organizacion sin autoridad

Sitio para facilitar material sobre el anarquismo...

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